“Tuvimos que tirarle piedras – sollozó Ayra –. Le dije que
se fuera, que era libre, que ya no la quería. Que se marchara a jugar con otros
lobos, los oíamos aullar y Jory dijo que
en los bosques había muchos animales, así que podría cazar y comer ciervos.
Pero aún así me seguía, y al final tuvimos que tirarle piedras. Yo le di dos
veces. Lloró y me miró de una manera que me hizo sentir vergüenza, pero era lo
que tenía que hacer, ¿verdad?”
(Juego de Tronos, de G. R. R. Martin)
"Siempre hay un medio posible para lo imposible"
ResponderEliminar