martes, 26 de junio de 2012



A un ángel negro, Samael,
por las velas que lo hicieron real.


Vivir es besar y morirse
cada día, en la cuna que unos labios
regalan y otros, al irse,
mendigan.

Besar es morir, desvivirse
por la vida, diluida en unos ojos
negros cuando, aún cerrados,
brillan.

Mas digo yo que morir no es
si es morir contigo, pues son aquí y allí
tus besos y los míos, amiga,
amigos.

Verbo.

1 comentario:

  1. "Dejemos que el tiempo detenga tu reloj de bolsillo ahí sobre la mesa, que las velas que iluminan esta noche se consuman, que las colillas de nuestros cigarillos mueran en ese cenicero triste, que tan sólo la Tierra nos balancee...
    Dejemos que nos muevan los sentimientos.

    Dejemos... Volar a nuestra imaginación, y vivir a nuestras Almas."


    Gracias, pequeña loba.
    S.

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